El Departamento cuya creación recordamos hoy ha sido cuna y lugar de desarrollo de profesionales y técnicos, civiles y militares, que lograron y logran destacarse en el marco interno, local e internacional. Cada uno, a su manera, nos ha dejado su impronta y contribuyó a la gestación de un grupo humano orgulloso de sus orígenes, sus tradiciones y su función. En un período muy particular en el que, como integrantes de una familia, sufrimos golpes importantes ese mismo grupo humano demostró una vez más que lo une algo más intenso que el compartir una visión, una misión o un lugar de trabajo… un claro sentido de pertenencia y de lo humano. Aprovecho esta oportunidad también para agradecer al resto del Servicio el apoyo irrestricto recibido en esos momentos difíciles.
Somos herederos de una tradición de trabajo basada en el conocimiento, la iniciativa, el esfuerzo, la voluntad y un espíritu inquieto. Esta es la tradición que mantenemos a diario con sincero orgullo y es la fe inquebrantable que nos ha guiado a buen puerto.
Un poco más atrás en el tiempo, hace dos mil años, Quinto Horacio Flaco escribía “Erigí un monumento más duradero que el bronce” en referencia a su obra literaria. Hoy ustedes, oceanógrafas, oceanógrafos, integrantes del Departamento Oceanografía, están construyendo un monumento similar a partir de su esfuerzo y trabajo cotidiano. A ustedes, feliz día.
Jefe del Dpto. Oceanografía |