jueves, 23 de marzo de 2017

Historia del Servicio de Hidrografía Naval

El Servicio de Hidrografía Naval se presenta como una institución cuyas concepciones, hoy actuales, han sido elaboradas durante más de un siglo. Sin duda, un Servicio de avanzada que nació junto con el país.

1879: Génesis de una institución cuya vocación es el mar.

Eran los comienzos de la organización de un país inserto en el contexto mundial, que hacía realidad los proyectos de nuestros grandes hombres. Dentro de esa nueva estructura ya se percibió como aspecto fundamental el conocimiento de nuestro territorio marítimo y su integración a la incipiente vida nacional. Los estudios e investigaciones, los relevamientos y las cartas náuticas comenzaron a sucederse marcando la apropiación del mar por sus hombres. Los primeros faros, hoy más que centenarios, fueron otra forma de mostrar la importancia de nuestros intereses marítimos: sus luces, entonces y hoy, son guía y símbolo de comunicación humana.

Foto del viejo edificio del Servicio de Hidrografía Naval

Foto del viejo edificio del Servicio de Hidrografía Naval

El 31 de enero de 1876 se creó la Comandancia General de Marina por un Decreto del Presidente Avellaneda. Entre las facultades de este organismo figuraba la de "tener ingerencia en todos los trabajos de puentes, muelles, canalizaciones, sondajes y cartas de los ríos y costas que se ejecuten con fines militares" y por documentos posteriores se infiere que dependiente de esa Comandancia, existió un "Departamento Hidrográfico" u "Oficina Hidrográfica".

Por otro Decreto posterior Nro. 11.289 del mismo presidente Avellaneda, refrendado por su Ministro de Guerra y Marina, General Julio A. Roca, el 1 de enero de 1879 se creó la "Oficina Central de Hidrografía" cuyo primer Director fue el Teniente Coronel de Marina Clodomiro Urtubey, cobrando forma definitiva el 6 de junio del mismo año. Con seguridad, puede decirse que éste es el primer Servicio Hidrográfico argentino.

Su función era la de controlar todo lo relativo a la Seguridad a la Navegación. Los trabajos y exploraciones se orientaron hacia el estudio integral de nuestras costas, con la misión general de construir cartas generales de las mismas y particularmente de ríos y puertos; organizar un observatorio meteorológico, balizamiento y recopilar antecedentes para preparar el Derrotero de las costas argentinas.

Con el trabajo sucesivo se comenzó a recopilar planos, cartas y toda otra información útil para la concreción de los objetivos fijados.

Con el correr de los años aquel germen de Oficina Central que viera la luz en 1879, y que comenzara como el sueño de dos o tres marinos, fue desarrollándose hasta llegar a su forma actual: el SERVICIO DE HIDROGRAFIA NAVAL. La ley Nro. 19.922 de 1972 es el instrumento que hoy establece su misión y funciones, contenidas con aparente simpleza en el mandato "brindar seguridad a la navegación", manteniendo para ello "...los sistemas de ayudas (...) acorde con los adelantos técnicos en la materia y los acuerdos internacionales que el país suscriba".

Brindar seguridad a la navegación en un país cuyo mar es tan extenso. ¿Cómo hacerlo considerando la magnitud y recurrente severidad de la meteorología antártica, de sus actividades humanas?. Desglosar esa frase implica, además de tener presente una permanente voluntad de servicio, tareas muy diversas en área y magnitud.

La posición geográfica de la República Argentina, netamente peninsular en un hemisferio predominantemente oceánico, pone en evidencia la importancia del conocimiento marítimo para el desarrollo del país. Cuenta, además, con una plataforma continental que por su amplitud, se ubica entre las más extensas del mundo. De aguas poco profundas, encierra una gran riqueza potencial en recursos naturales (biológicos, mineralógicos, energéticos, etc.).

El reconocimiento y la adecuada valoración de los intereses marítimos constituye, en consecuencia, un motivo de preocupación por ser una cuestión de vital interés para el país en general.