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NOTICIAS (09/12/09)

Servicio de Hidrografía Naval

La mirada femenina en las Ciencias del Mar
(*)

 

Día tras día damas de todo el mundo, con diferencias culturales, étnicas o socioeconómicas, comienzan su día. Discusiones aparte, nadie puede dudar de la fortaleza y capacidad femenina. Si revisamos la historia, observamos que la mujer siempre ha tenido un protagonismo singular. Me refiero a mujeres cotidianas que fueron “más allá” de los deberes y derechos asignados secularmente. Basta con mencionar la gesta de Lisístrata en la Antigua Grecia en pos de la paz y la honra a la vida.

Una a una llegaron puntualmente a la cita. Todas impecables, de buen humor y con una seguridad que emanaba por cada poro. Hablan sin rodeos, con pasión acerca de cada una de sus tareas. Todas ejercen diversos roles y tienen distintos perfiles: casadas, solteras, divorciadas, con hijos, sin hijos, pero con un denominador común: la multiplicidad de tareas y su pasión por las Ciencias del Mar.

 

Las entrevistadas en el frente del Servicio de Hidrografía Naval

 

Sus profesiones son de vanguardia: oceanógrafas, meteorólogas, cartógrafas… pero cada una brillante en sus actividades.

 

 

 

 

 

 

Las protagonistas de esta nota, compartiendo la entrevista en el Servicio de Hidrografía Naval

 

Nuevos Rumbos.

Sin duda rompieron un paradigma al preocuparse muchos años antes por problemas tan actuales como los ambientales y los intereses marítimos. ¿Qué las llevó a elegir sus profesiones?.

- Lorenzo: Desde siempre me gustaron los temas meteorológicos. Cuando entré a la Armada, específicamente en el Servicio de Hidrografía Naval (SHN) (**) , me dieron la oportunidad de trabajar con imágenes visualizando campos de hielo. Posteriormente, comenzamos a armar lo que hoy es la Central Glaciológica que se encuentra en el Departamento Meteorología.

Durante todo el año trabajo con imágenes antárticas en el Departamento y cuando estoy embarcada, asesoro el camino más práctico o que requiera menos esfuerzo para el buque, con menos gasto de combustible y que nos haga ganar tiempo sin perder de vista la seguridad en la navegación.


Beatriz Lorenzo durante una campaña antártica,
uno de los helicópteros de la Armada Argentina


Marcela Charo durante uno de sus viajes de investigación, realizando el trabajo diario

- Charo: En mi caso se dio como en cualquier chica que terminó el secundario. Me pregunté ¿Qué hago?. Me gustaban varias cosas pero no tenía definido totalmente qué. Busqué entonces en la famosa Guía EUDEBA. Estaba segura que me gustaban las matemáticas, química, física. De entrada no quería llevar adelante una carrera clásica. Leí la guía y vi Oceanografía, que en esa época la gente la relacionaba con el francés Cousteau, ciencia que no tiene nada que ver con él. Dije: esta es la carrera que me gusta y empecé.

- Elegí bien. Trabajar al aire libre, rodeada de océano, le da a la profesión una característica distinta. De hecho trabajo también en oficina, pero cuando estoy en el mar es otra cosa, hay un contacto directo con la naturaleza.

 

- Suboficial Massa: Para mi la carrera militar estaba definida desde chica. Si bien todavía no había mujeres, o muy pocas en las Fuerzas Armadas. Casualmente, en el año en que ingresé a la Armada, se creó la especialidad de Meteoróloga. La adopté y no me equivoqué. Soy una apasionada. Constantemente estás incorporando información nueva, modernos métodos de pronósticos y conocimientos.


Suboficial Susana Massa:Técnica con orientación en Meteorología

 

¿Alguna de ustedes ha trabajado juntas?

- Charo: Si, participé en campañas antárticas donde Beatriz Lorenzo lo hacía como glacióloga y yo como oceanógrafa.

¿Rivalidades?...o la convivencia era perfecta?

- Si !!, perfecta -sostiene Charo-. Cuando una hace lo que le gusta no hay rivalidades; cada una sabe lo que hace y cómo lo hace. Las mujeres somos muy competitivas, porque pareciera que siempre tenemos que demostrar que podemos y lo hacemos bien. En este aspecto, los hombres no son así. Tendríamos que imitarlos. De hecho, hacemos bien las cosas, pero me pregunto porqué siempre tenemos que demostrarlo.

Todas asienten y están de acuerdo con el comentario de Marcela Charo. Pero volvamos a las causas que motivaron la elección de sus carreras:

- Lado: En mi caso tenía dos opciones: Contador Público o Cartógrafa. Esta última no era tradicional y la elegí. No me arrepiento, me ha dado muchas satisfacciones y descubrí que la cartografía náutica me encanta porque se modifica constantemente en el tiempo, lo que te demanda una constante capacitación. No me agradan las cosas estáticas.

Tengo la sensación que lo tradicional no es del agrado de ninguna de ustedes. Inmediatamente dejan sentir un Noooo!!!! al unísono. Las carcajadas se entremezclan y prosiguen:

- Borjas: A mi me pasó algo similar a lo de Charo. Terminaba el secundario y sabía que me gustaban las matemáticas y la Geometría. Casualmente, una preceptora me comentó acerca de la carrera de Cartografía. Me gustó, la cursé y aquí estoy, con un flamante título de Licenciada en Cartografía. Me fascina igual que a Lado la Cartografía Náutica y puedo desarrollarla gracias a las posibilidades que me dio el Servicio. Tanto me gustó que ingresé a la Armada como Teniente de Fragata.

- Cabo Alanís: Mi caso fue especial. En el período de adaptación nos dieron una charla acerca de los servicios hidrográficos, meteorología, oceanografía, etc. Me gustó mucho porque yo soy oriunda de San Juan; paradójicamente, provengo de una provincia mediterránea y adoro el mar. En estos momentos, si bien no hago Oceanografía en campaña, coordino todas las tareas del Departamento. Soy joven; recién cumplí 23 años y me estoy formando. Mi meta es embarcarme.


Cabo II Laura Alanis: Orientación en oceanografía

 

Ellas y Ellos: Nosotros.



- Suboficial Massa: Desde el año 2007 las cosas cambiaron para las mujeres militares porque se estableció que tenemos las mismas obligaciones que los varones. Hasta el año pasado no podíamos embarcar. Una compañera mía ya fue de pase a la Fragata Libertad haciendo meteorología.

Debería destacarse que en el marco de las FF.AA la Armada Argentina fue pionera al permitir el acceso de las mujeres.

Imagino que el Servicio de Hidrografía Naval específicamente, les brindó el marco adecuado para desarrollar sus capacidades. ¿Alguna vez sintieron la diferencia de género?.

- Suboficial Massa: Nunca sentí esa diferencia, solo observé que no teníamos la misma oportunidad de embarcarnos.

- Charo: No, jamás. Al contrario, fueron siempre amigables.

- Lorenzo: En ningún momento me sentí discriminada. Me trataron siempre como uno más. Jamás un problema.

- Borjas: No nunca. Si he sentido la diferencia fuera de la Armada, haciendo trabajos cartográficos para empresas privadas.

- Lado: Cuando navegué en el Buque Hidrográfico ARA “Comodoro Rivadavia” nos hicieron dormir en la enfermería. La habían adecuado especialmente para nosotras. Tuvieron toda la buena disponibilidad.

- Charo: Ya están acostumbrados a ver mujeres en los buques.

¿Cómo es la convivencia a bordo?

- Suboficial Massa: Ningún problema. Se adaptan perfectamente a nuestras necesidades y nos brindan lo mejor que pueden.


Sin distinciones. Hombres y mujeres a bordo durante un momento de camaradería.

 

- Borjas: Nosotras navegamos en el Buque Oceanográfico ARA “Puerto Deseado” y nos trataron excelente. Junto con Graciela Lado, cuando terminó la navegación saludamos y agradecimos desde el primero al último de los tripulantes.
La Teniente de Fragata Cartógrafa, Rocío Borjas durante una navegación en el buque oceanográfico “Comodoro Rivadavia”.

 

 

¿Cómo manejan la coquetería a bordo?

- Charo: Yo vivo igual que cuando estoy en mi casa. No cambia ni cambio nada. Cuando vengo a trabajar me pinto los labios y cuando tomo mi guardia en el buque también. Me lavo el pelo y si está húmedo la ato. No estás de fiesta.

- Lorenzo: Coincido. El único cambio que hago son los sábados a la noche que uso pollera, es como que hago un corte con la tarea diaria. El resto de los días pantalones y trabajo.

- Charo: Cuando estás a bordo no pensás en otra cosa que el trabajo. Claro, te acordás que tenés que bañarte y comer, pero el resto no existe. Para hacer un trabajo en el mar lo mejor es ADAPTARSE –recalca-, incluso hasta para dormir porque a veces trabajas de noche y dormís de día. Hay que ir con la mente abierta porque existe un compromiso. Además en el buque hay riesgos durante la campaña, a veces estás cansada y podes cometer errores; otras trabajas doce horas seguidas y de repente se rompe un equipo y claro…hay mucho dinero en juego y se debe solucionar. En estas condiciones te olvidas de todo, menos en el dinero del subsidio que te dieron para investigar.



SIN CULPAS: un delicado equilibrio

¿Qué pasa con la culpa cuando se deja a la familia?

- Charo: Mirá, tus hijos te van a pasar factura siempre.

- Suboficial Massa: Yo no tengo hijos, pero mis padres son muy ancianos y viven en el interior, en la provincia de San Juan y los amo tanto, los tengo tan dentro mío que me preocupo mucho por ellos. Mi trabajo lo hago igual, con total dedicación, pero no dejo de pensar en ellos.

- Charo: No es fácil. Pero la familia apoya para que sea posible. A mi me conocieron siendo oceanógrafa, pero no obstante, no es fácil encontrar la contención “del otro lado”. Por ejemplo, un hombre dice: me voy de campaña y está todo bien, “es su trabajo” dicen. Bueno, el mío también es mi trabajo…!.

Lo dice con tanta vehemencia que todas asienten y se ríen.

- Lorenzo: Este año en el Irizar eran 380 hombres y el resto mujeres, pero en el buque esto no se nota, y mi marido no tiene problemas al respecto.

Rocío, con el tema de tu ingreso a la Armada, tu familia ¿acompañó tu decisión?

- Acompañó mucho y bien. Se de casos que no ha sucedido así…

- Cabo Alanis (interrumpe): sí, mi familia me apoyó pero mi mamá al principio estaba un poco reticente. Vengo de una provincia donde todo es más tradicional y esta profesión no es usual. Pero ahora están contentos.

¿Se ausentan por mucho tiempo?

- Lorenzo: Tres meses y hasta cuatro meses embarcada…

- Charo: Depende, una semana, quince días, máximo dos meses.

¿Cuánto tiempo le dedican al trabajo?

- Lado: Hubo épocas donde le dediqué más de 12 horas, con cursos de perfeccionamiento, congresos y el trabajo en si mismo. Ahora quiero balancear el tema y darle algo más de tiempo a mi vida y a la familia.

- Suboficial Massa: Muchísimo. Trato de complementar, igual que Graciela, con la vida privada, pero es difícil. Estoy atenta a la nubecita mientras voy caminando por la calle. Hago guardias de pronosticador de 24 horas. Cuando la dejo, sigo pendiente para saber si se cumple mi pronóstico; pero claro, la meteorología no es una ciencia exacta y si los datos no se cumplen me siento mal.

- Cabo Alanís: Trabajo desde las ocho de la mañana pero no se mi horario de salida porque dependo directamente del Jefe del Departamento Oceanografía. No hay horarios, pero claro, tengo más independencia porque soy soltera.

- Charo: Cuando estoy en la oficina me encanta llevar e ir a buscar a mis hijos al colegio. Pero a veces, me enfrasco tanto en mi trabajo que llego un poco tarde.



¿Miedos profesionales?

- Suboficial Massa: No. Me siento muy segura en lo mío.

- Borjas: En el caso de los cartógrafos, cuando escuchamos que un buque tuvo un accidente, lo primero que prensamos es en la carta náutica…Lado asiente y se ríe.

- Ambas: ¡No tenemos paz!.

- Lorenzo: ¡A ellas las pasa con la carta náutica y a mi con el hielo!.

¡¡No hay duda, estas mujeres son Profesionales Desesperadas!!.



Nuevas Perspectivas.


A lo largo de sus carreras tendrán alguna anécdota, hecho significativo o un logro destacado. Sugiero que una a una, las enumeren.

- Lorenzo: Si, la asistencia al buque alemán “Magdalena Oldendorf”. Fue una experiencia enriquecedora, primero porque era invierno, una zona que no conocíamos, mucho tiempo de noche, y porque pensé que las imágenes al ser infrarrojas no las iba a recibir bien y la visualización no iba a ser la correcta. También pensé que no podría viajar en helicóptero, cosa que facilita el trabajo al buque. Pero por suerte, se dio todo lo contrario. Claro, con una dotación especial, donde todos intentaban llegar si o si para abastecer al Magdalena, dado que cuando llegamos le quedaban tres días de víveres y dos de combustible.

- Lado: En mi caso viajé a Italia donde realicé un curso de 8 meses. Viví con profesionales de otras culturas. En el ámbito de una academia marítima, el 90% eran hombres. Fue muy enriquecedor compartir la misma información, pero recibir distintas visiones y experiencias.

La Cartógrafa Graciela Lado intercambia recuerdos con una pasante latinoamericana en el SHN

 

 

- Borjas: Me encanta navegar y espero que a partir de mi carrera militar pueda hacerlo asiduamente.

Sin duda un sentimiento compartido por la Suboficial Massa y la Cabo Alanís.

Obviamente, el tema de las descomposturas sale a flote. Según Charo, a veces el cuerpo no hace lo que la mente quiere, y en su caso, la fórmula para que esto no pase consiste en no comer absolutamente nada y estar todo el día en cubierta.

- Cabo Alanís: Yo me sentí muy mal en mi primera navegación y mis compañeros me apoyaron en todo momento.

Siguiendo con sus logros, la Suboficial Massa relata:

- Para mi lo más importante fue una Beca de la Asociación Meteorológica Mundial para trabajar y estudiar en Estados Unidos, más exactamente en Washington DC. Fui designada por el SHN y duró 4 fantásticos meses.

Lado y la Suboficial piensan en seguir perfeccionándose en base al tiempo disponible y las oportunidades que aparezcan. Todas concluyen que siempre hay inquietudes al respecto, pero mientras tanto le dan importancia a ser “autodidacta”, no esperar Cursos, Jornadas o Congresos. Todo sirve para disipar dudas y obtener nuevos conocimientos.

- Borjas: No podría ni pensar en parar de estudiar.

¿Hay diferencias con sus pares extranjeras?

- Lorenzo: Mirá, el SHN pertenece al Grupo de Expertos en Hielo Marino, así que no hay diferencias. Estamos al tanto de todo. La única diferencia, en mi caso, es que soy la única que navega, todas mis colegas son “de escritorio”, no ven la situación in situ.

Las demás sostienen lo mismo. No hay diferencias y realizan sus tareas con total seguridad.

Es recurrente el tema de la familia. Si bien para algunas profesionales su trabajo es lo más importante y el eje de sus vidas, nuestras entrevistadas consideran que complementan la profesión con su vida familiar; siempre se negocia y se ajustan los tiempos y obligaciones. Lorenzo cuenta una anécdota graciosa. Después de estar bastante tiempo fuera de su casa, cuando llegó preguntó qué iban a cenar. Su hija adolescente le contestó que durante dos meses había pensado ella: “ahora te toca a vos”.

Charo comenta que después de quince días de campaña, su pequeña hijita no paraba de decirle:

- “Mamá volviste”. Claro son cosas que golpean pero hay que manejarlas.

¿Qué logran ejerciendo sus profesiones? : Independencia – Autosuficiencia – Identidad – Compromiso.

- Lado: Un poco de todo. Haces lo que te gusta, creas nuevas experiencias que te enriquecen obteniendo mayor eficiencia.

- Suboficial Massa: También, un poco de todo, independencia, logros personales, relacionarme con personas de otros países…

- Charo: Disfrute!!!!. A mi no me cuesta lo que hago, lo disfruto, paso bien mis horas de trabajo; hago lo que me gusta. A veces, cuando veo a los pasantes jóvenes, pienso: ojalá que estos chicos tenga mi suerte y se comprometan con su proyecto.

- Lorenzo: Todas. Estoy agradecida que me hayan dado la oportunidad de hacer algo que me encanta. Por primera vez navegué en 1979. Profesionalmente es lo más. El buque es una caja cerrada y la relación de sus tripulantes es una experiencia que se renueva año tras año.

- Borjas: en mi caso resumiría todo en identidad. Soy cartógrafa e ingresé a la carrera militar gracias a ella. Esto no es un trabajo, es mi forma de vida.

- Cabo Alanís: Adhiero a los cuatro conceptos. Agregaría que me ayudó mucho a madurar dada mi corta edad.

La Armada les posibilitó el ambiente adecuado. Tal vez no sería de esta manera en una empresa privada. Hay algo común, además, en todas que es el MAR. ¿Cómo ven la Patria desde el mar?

- Lado: Yo no sabía que me gustaba el mar hasta que comencé a trabajar aquí. Dedicarte a la náutica te lleva a obtener otras capacidades. Yo a la Patria la veo desde la EFICIENCIA. Hacer bien mi trabajo. Para eso nos preparamos.

- Suboficial Massa: Nací en San Juan así que al mar lo conocí cuando ingresé a la Armada. Desde mi puesto de trabajo, las 24 horas, en mi función de meteoróloga, quiero brindar el MEJOR SERVICIO. Para mi la Patria es preocuparme por eso.

- Charo: Me gusta ver a mi Patria más desde el océano que desde tierra. Se ve distinta, y pienso: ¡es todo tan grande y tan poco conocido!. La veo desde la RESPONSABILIDAD. Sacar un buque a navegar no es barato; no se puede perder tiempo y hay un compromiso: un proyecto que cumplir.

- Lorenzo: Como voy a los confines del mundo, la Patria la veo desde bien al Sur, casi los 78º Lat. Sur. Aporto el pequeño grano de información para que el mundo sepa que la Argentina está en la Antártica y que el SHN está. El trabajo que hacemos lo realizamos en serio.

- Borjas: Mucha gente piensa que la Argentina es solamente la parte emergida. Cuando comenzamos a confeccionar cartografía náutica, te das cuenta que hay un país en profundidad que hay que conocer.

- Cabo Alanís: Tuve poca experiencia en campaña, pero ayudé a colaborar mucho y a aprender. La Patria es APRENDIZAJE.

Son mujeres extraordinarias que forman parte del día a día. Que con su accionar dejan el ejemplo para futuras generaciones de pares. Las mujeres en el Servicio de Hidrografía Naval, han aprovechado las oportunidades que su trabajo les brinda con responsabilidad, satisfacción y compromiso pleno. En esta oportunidad el género se adaptó sin complicaciones, demostrando una vez más la versatilidad femenina.

 

(*) Autor: Lic. María Cristina Morandi – Jefe División Relaciones Públicas - Servicio de Hidrografía Naval.
Fotos: agradecimiento al Suboficial Principal Pedro Pereira y al Suboficial Segundo Roberto Noier.
Asimismo agradezco a las reporteadas que aportaron sus propias imágenes.
Suboficial Susana Massa (Técnica con orientación en Meteorología)
Marcela Charo (Lic. en Oceanografía)
Cabo Laura Alanis (Orientación en Oceanografía)
Beatriz Lorenzo (Agrohidrometeoróloga)
Graciela Lado (Cartógrafa). Actualmente, se encuentra trabajando como instructora de la empresa CARIS y vive en Fredericton, Canadá.
Teniente de Fragata Rocío Borjas (Lic. en Cartógrafía)

(**) Actualmente el Servicio de Hidrografía Naval depende del Ministerio de Defensa.

 

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